El avance acelerado de la tecnología en estos últimos tiempos, fueron produciendo algunos cambios en nuestra sociedad. Lamentablemente los cambios de los que hablamos no son los mejores, un claro ejemplo es el rechazo al “libro impreso”
Por estos días debemos especificar “libro impreso” puesto que ya la palabra libro no remite al concepto encontrado que decía que era un conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen. También que era una obra científica, literaria o de cualquier otra índole con extensión suficiente para formar volumen, que puede aparecer impresa o en otro soporte.
Debido al progreso de la tecnología se fue desnaturalizando dicho concepto. Ahora si le preguntamos a cualquier persona, sobre todo a los más jóvenes quienes están más familiarizados con la era digital, nos dirán que existen diferentes tipos de libros, por ejemplo los “libros digitales” (visitados por estudiantes en particular por los que están en edad escolar) los “libros hablados” (estos todavía están intentando introducirse en la vida de los individuos del siglo XXI) entre los más destacados.
Este fenómeno de la tecnología aunque en especial Internet son como ese nuevo medio de comunicación que tiene un “combo” irresistible el cual todos desean comprar: entretenimiento, como los video juegos, información del mundo actualizada, música y libros digitales de los autores que nos podamos imaginar.
Tiempo atrás cuando debíamos investigar algo nos remitíamos a las bibliotecas esos edificios que por lo general son antiguos y tienen ese aroma indescriptible del saber. Ahora se encuentran pocas personas sentadas estudiando de esos libros impresos de papel añejado. La mayoría realizan sus investigaciones desde sus casas y en vez de llevar un libro entre sus brazos, cargan un CD consigo.
Esta reflexión nos arroja que las transformaciones en el mundo tecnológico se produjeron por un motivo: creó una forma novedosa, fácil y original de adquirir conocimientos.
Las facilidades que tenemos en la actualidad con los libros digitales son únicas dado que no es tan tedioso leer un libro digital. Antes, cuando sólo existían los “impresos” la lectura del mismo se debía realizar en forma secuencial ya que si no se lo hacía se corría el riesgo de no encontrarles sentido es decir, que fueran de poca utilidad, otro de los motivos por los cuales se denomina a la escritura ordinaria secuencial es por que deriva del habla.
Nuevamente debemos decir que con el advenimiento de la era tecnológica se descubrieron nuevas ventanas para tener a una lectura más entretenida. La forma de la escritura electrónica se la conoce como “hipertexto”. Este nuevo instrumento dio lugar a una forma de lectura dado que descarta el orden de lectura preestablecido. Existen muchos recursos que posibilitan el “salto” de lecturas de un texto a otro, el poder establecer enlaces es una de ellas. En estos libros digitales nos podemos evitar de poner notas de pie de página, los aforismos, las referencias de enciclopedias o artículos, etcétera; tan habituales en los libros impresos.
No cabe duda que el avance de la tecnología ha desatado una fuerte controversia entre los que están a favor de la “cultura online” y los que opinan que este mundo cibernético hace que se vaya perdiendo la lectura organizada de un libro impreso, que según ellos brinda al lector: un medio para organizar la información de manera conveniente, un modo de adquisición de conocimientos, estimular la imaginación, entre otras cosas.
El hecho de que las máquinas sean utilizadas para lograr un avance tecnológico, dado que son las intermediarias entre el texto y el individuo, no significa que ellas sean imprescindibles, puesto que el hombre es el que piensa, imagina y siente. Con esto intentamos explicarles que el que elige, el que tiene la capacidad de interpretar y crear es el hombre y no la máquina. Y si en algún momento dejan de existir los libros digitales el hombre podrá volver a sus orígenes el “libro impreso”.
En fin no es bueno que se pierda la lectura de los libros impresos pero tampoco es malo que haya otra alternativa siempre y cuando se la pueda incorporar para mejorar la calidad de la lectura actual. Los libros digitales colaboran para que nuestros conocimientos se incrementen, sólo hay que saber elegir que cliclear.
Concluyendo podemos visionar que los libros escritos están próximos a extinguirse debido al poco consumo del mismo. Esperemos que esto no ocurra pero siempre que aparece algo nuevo resulta inevitable que se imponga sobre otra cosa en este caso los “libros impresos”.
Silvana Soledad, Gutiérrez
L.U: 709316
jueves, 26 de junio de 2008
La cultura en la era tecnologica
Los efectos de la globalización ofrecen perspectivas útiles por las cuales se puede evaluar el impacto de la cultura en el desarrollo nacional e internacional. La globalización no sólo aumenta la sensibilidad hacia las diferencias, sino también hacia las interdependencias. La tecnología une al mundo de muchas maneras. El dinero, las ideas, la información, el conocimiento y las imágenes se mueven a través del mundo casi instantáneamente. Cada momento en la historia y la complejidad de la vida social se abren a una pluralidad de interpretaciones que suceden dentro de distintas trayectorias. Esta diversidad prueba la capacidad de la sociedad. La cultura cambia en respuesta a las estrategias de la gente para adaptarse. El propósito de este ensayo es exponer el concepto de la cultura y su rol en la era tecnológica, y examinar su relevancia en el desarrollo económico y social del mundo.
La tecnología, como parte del ambiente humano, está siempre ligada a la cultura. Esta no solo incluye métodos de sobrevivencia y de producción, sino también la creación del lenguaje, de los sonidos, del arte, etc. Su naturaleza es ambivalente, pues acelera la transferencia de información y de conocimiento, y crea nuevas preocupaciones y problemas como lo son la amenaza de las armas nucleares, la erosión del ambiente y el uso de los "clones." Los medios de comunicación en masa y la computadora, unen al mundo a través de sus redes, pero eliminan lo que es específico y retan la sobrevivencia de las culturas que son el corazón de todas las sociedades.
La cultura abarca símbolos, significados, valores, instituciones, conductas y todos sus derivados, que caracterizan a una población humana identificándola y distinguiéndola de las demás. La palabra cultura lleva consigo su propio peso de asociaciones en lenguajes y tradiciones diferentes. Las culturas poseen: Un sistema de valores significativos (que le dan significado a la existencia en su totalidad) y normativos (que proveen reglas de conducta de cómo vivir la vida); una base compartida (territorio común, historia, lenguaje, raza o antepasados), que identifica a la gente como miembro de un grupo; y la voluntad o decisión de ser identificado primeramente como miembro de esa comunidad.
Por lo tanto, la cultura suple identidad, provee un sistema de significados y asigna un lugar a sus miembros en el esquema total de las cosas. Lo importante no es entender lo que es la cultura sino cómo las personas usan el término en el discurso contemporáneo. Hay un consenso claro de que la cultura tiene que tener una influencia definitiva y bien fuerte en el diseño y el uso de la información, en los sistemas de comunicación y de aprendizaje, así como en su manejo, aunque no haya investigaciones identificables en estas áreas. En todas las áreas de la actividad humana, la conducta de las personas está afectada por los valores y actitudes que tienen y las normas que los rodean. Cuando los valores están ampliamente compartidos por un grupo de personas, éstas están provistas de mecanismos comunes por los cuales pueden entender e interpretar su mundo.
La cultura es más que una abstracción, consiste también de un sistema de símbolos distintivos junto con artefactos que capturan y codifican las experiencias importantes y comunes de un grupo. Significados simbólicos distintivos e importantes y valores se desarrollan alrededor de la información, de su uso y de su estructuración en cualquier grupo cultural. Cuando el acto de diseño estructural traslada la información en productos o artefactos de aprendizaje, ese artefacto incorpora influencias culturales como el punto de vista del diseñador instruccional, sus valores, ideologías, cultura, clase social y género y su compromiso con un paradigma en particular. Todos estos factores culturales que interactúan tienen una importancia particular para la difusión y la eficacia en el uso de la información, la comunicación y los sistemas de aprendizaje como la "Web" o red electrónica, y los productos y materiales de aprendizaje provistos en esos sistemas.
El desarrollo humano completo es imposible si sus valores esenciales son excluidos.Los logros económicos, políticos, técnicos y culturales no agotan los triunfos creativos de los cuales los seres humanos son capaces. Antes se creía que las diferencias culturales se desvanecerían con la embestida de la modernización. Pero la globalización ha sido acompañada del resurgimiento de las tradiciones culturales locales y de la creciente comprensión de que hay algo más para las sociedades y la conducta humana que la tecnología y la economía. Las culturas locales juegan un papel importante en guiar la acción humana y en mantener unida a la sociedad.
En el sistema global donde las distintas culturas y lenguajes separan al mundo, la tecnología es un elemento cohesivo poderoso que las une. Como la tecnología es un sistema de símbolos potente, es potencialmente una forma de comunicación efectiva. Personas que no pueden hablar el lenguaje de otras personas, pueden intercambiar, entender y aprender de los sistemas y diseños tecnológicos de otros. El enfocarse en la competitividad nacional o individual no va a conducir, a largo plazo, a motivar el aprendizaje y a promover logros.
Algunas veces se piensa que la tecnología nos guía directamente hacia beneficios humanos. Se confunde el progreso tecnológico con el progreso humano. Esas técnicas de solución de problemas usando la tecnología muchas veces ignoran la cultura, la política, la economía y lo irracional. Al concentrarse en resolver el problema, se desenfatiza en las interacciones humanas y en los procesos sociales de definir los deseos y las necesidades y promocionan la idea de que la tecnología nos lleva directamente a mejorar a la humanidad.
El conocimiento tecnológico en sí no es suficiente, lo que es crítico son las metas, los valores y los principios para los cuales el conocimiento es usado. Hay que reconocer que sin humanidad y sin valores no puede haber aprendizaje verdadero ni desarrollo de la sabiduría.
La meta final de la educación tiene que ser una sociedad más justa, equitativa y participatoria, no una sociedad de individuos más proficientes técnicamente. Hay que promover la capacidad de las personas de ser seres pensantes, que sean capaces de criticar y de retar, de crear y de superar. La enseñanza de la tecnología debe centrarse en el amor por los seres humanos y no meramente en el esfuerzo de extender las habilidades humanas y su dominio sobre la naturaleza.
Conclusiones
Cada día la tecnología demanda más de nuestro tiempo y de nuestras prioridades, distorsionando las relaciones de nuestro mundo. La sociedad aprecia los beneficios de la tecnología de "Internet (mejores servicios de salud, acceso rápido a la información, oportunidades de entretenimiento, sistemas de información para personas con impedimento) pero se preocupa por el lado negativo potencial de la tecnología (pérdida de privacidad, pérdida en destrezas de comunicación interpersonal y páginas electrónicas que promueven la intolerancia y la violencia).
Hoy día el uso de las computadoras está creando nuevos valores y nuevo lenguaje. El lenguaje técnico de las computadoras cambia nuestro argot o vocabulario rutinario. Ya no conversamos sino que "chateamos," no imprimimos sino que "printeamos," ya no enviamos documentos por medio de facsímiles sino que "faxeamos." Además, existe un "grillete" del siglo veintiuno llamado el teléfono celular. Ya no se corteja a la usanza de siglos anteriores sino que se corteja por la "Internet." Navegamos sin mojarnos con el uso de la misma. ¿Cómo cambia esto nuestra cultura y nuestra forma de ver y analizar las cosas? Nuestras próximas generaciones podrán sumar y restar sin necesidad de una calculadora o computadora? Ya no tendremos que usar los dedos de las manos para aprender a sumar y restar como cuando éramos niños? ¿Nuestras culturas cambiarán radicalmente? ¿Oiremos la misma música, la salsa o el son cubano? ¿Inventaremos nuevos instrumentos, o solo se oirán los digitalizados? ¿Dejaremos de sembrar en la tierra? ¿Continuarán las guerras biológicas y las armas nucleares? Solo el tiempo responderá estas preguntas.
Por tanto, hay que crear consciencia de que el uso de la tecnología tiene que ser en bien de la humanidad y en la conservación de nuestra cultura y de nuestros valores, no importa el país que sea. Tenemos que conservar la ética, aunque no nos veamos por la "Internet."
Necesitamos conservar, preservar y defender la paz, aunque no tengamos fronteras comunes; seamos países desarrollados o menos desarrollados y respetar esas diferencias. Tenemos que usar la tecnología a nuestro favor para preservarla.
Enlaces:
www.sant-cugat.net/laborda/513TECNO.htm
www.clarin.com/diario/2005/03/06/sociedad/s-05301.htm
www.hipersociologia.org.ar/catedra/material/Castellsprol.html
www.utn.edu.ar/aprobedutec07/docs/49.doc
Tolaba Abel Andrés
La tecnología, como parte del ambiente humano, está siempre ligada a la cultura. Esta no solo incluye métodos de sobrevivencia y de producción, sino también la creación del lenguaje, de los sonidos, del arte, etc. Su naturaleza es ambivalente, pues acelera la transferencia de información y de conocimiento, y crea nuevas preocupaciones y problemas como lo son la amenaza de las armas nucleares, la erosión del ambiente y el uso de los "clones." Los medios de comunicación en masa y la computadora, unen al mundo a través de sus redes, pero eliminan lo que es específico y retan la sobrevivencia de las culturas que son el corazón de todas las sociedades.
La cultura abarca símbolos, significados, valores, instituciones, conductas y todos sus derivados, que caracterizan a una población humana identificándola y distinguiéndola de las demás. La palabra cultura lleva consigo su propio peso de asociaciones en lenguajes y tradiciones diferentes. Las culturas poseen: Un sistema de valores significativos (que le dan significado a la existencia en su totalidad) y normativos (que proveen reglas de conducta de cómo vivir la vida); una base compartida (territorio común, historia, lenguaje, raza o antepasados), que identifica a la gente como miembro de un grupo; y la voluntad o decisión de ser identificado primeramente como miembro de esa comunidad.
Por lo tanto, la cultura suple identidad, provee un sistema de significados y asigna un lugar a sus miembros en el esquema total de las cosas. Lo importante no es entender lo que es la cultura sino cómo las personas usan el término en el discurso contemporáneo. Hay un consenso claro de que la cultura tiene que tener una influencia definitiva y bien fuerte en el diseño y el uso de la información, en los sistemas de comunicación y de aprendizaje, así como en su manejo, aunque no haya investigaciones identificables en estas áreas. En todas las áreas de la actividad humana, la conducta de las personas está afectada por los valores y actitudes que tienen y las normas que los rodean. Cuando los valores están ampliamente compartidos por un grupo de personas, éstas están provistas de mecanismos comunes por los cuales pueden entender e interpretar su mundo.
La cultura es más que una abstracción, consiste también de un sistema de símbolos distintivos junto con artefactos que capturan y codifican las experiencias importantes y comunes de un grupo. Significados simbólicos distintivos e importantes y valores se desarrollan alrededor de la información, de su uso y de su estructuración en cualquier grupo cultural. Cuando el acto de diseño estructural traslada la información en productos o artefactos de aprendizaje, ese artefacto incorpora influencias culturales como el punto de vista del diseñador instruccional, sus valores, ideologías, cultura, clase social y género y su compromiso con un paradigma en particular. Todos estos factores culturales que interactúan tienen una importancia particular para la difusión y la eficacia en el uso de la información, la comunicación y los sistemas de aprendizaje como la "Web" o red electrónica, y los productos y materiales de aprendizaje provistos en esos sistemas.
El desarrollo humano completo es imposible si sus valores esenciales son excluidos.Los logros económicos, políticos, técnicos y culturales no agotan los triunfos creativos de los cuales los seres humanos son capaces. Antes se creía que las diferencias culturales se desvanecerían con la embestida de la modernización. Pero la globalización ha sido acompañada del resurgimiento de las tradiciones culturales locales y de la creciente comprensión de que hay algo más para las sociedades y la conducta humana que la tecnología y la economía. Las culturas locales juegan un papel importante en guiar la acción humana y en mantener unida a la sociedad.
En el sistema global donde las distintas culturas y lenguajes separan al mundo, la tecnología es un elemento cohesivo poderoso que las une. Como la tecnología es un sistema de símbolos potente, es potencialmente una forma de comunicación efectiva. Personas que no pueden hablar el lenguaje de otras personas, pueden intercambiar, entender y aprender de los sistemas y diseños tecnológicos de otros. El enfocarse en la competitividad nacional o individual no va a conducir, a largo plazo, a motivar el aprendizaje y a promover logros.
Algunas veces se piensa que la tecnología nos guía directamente hacia beneficios humanos. Se confunde el progreso tecnológico con el progreso humano. Esas técnicas de solución de problemas usando la tecnología muchas veces ignoran la cultura, la política, la economía y lo irracional. Al concentrarse en resolver el problema, se desenfatiza en las interacciones humanas y en los procesos sociales de definir los deseos y las necesidades y promocionan la idea de que la tecnología nos lleva directamente a mejorar a la humanidad.
El conocimiento tecnológico en sí no es suficiente, lo que es crítico son las metas, los valores y los principios para los cuales el conocimiento es usado. Hay que reconocer que sin humanidad y sin valores no puede haber aprendizaje verdadero ni desarrollo de la sabiduría.
La meta final de la educación tiene que ser una sociedad más justa, equitativa y participatoria, no una sociedad de individuos más proficientes técnicamente. Hay que promover la capacidad de las personas de ser seres pensantes, que sean capaces de criticar y de retar, de crear y de superar. La enseñanza de la tecnología debe centrarse en el amor por los seres humanos y no meramente en el esfuerzo de extender las habilidades humanas y su dominio sobre la naturaleza.
Conclusiones
Cada día la tecnología demanda más de nuestro tiempo y de nuestras prioridades, distorsionando las relaciones de nuestro mundo. La sociedad aprecia los beneficios de la tecnología de "Internet (mejores servicios de salud, acceso rápido a la información, oportunidades de entretenimiento, sistemas de información para personas con impedimento) pero se preocupa por el lado negativo potencial de la tecnología (pérdida de privacidad, pérdida en destrezas de comunicación interpersonal y páginas electrónicas que promueven la intolerancia y la violencia).
Hoy día el uso de las computadoras está creando nuevos valores y nuevo lenguaje. El lenguaje técnico de las computadoras cambia nuestro argot o vocabulario rutinario. Ya no conversamos sino que "chateamos," no imprimimos sino que "printeamos," ya no enviamos documentos por medio de facsímiles sino que "faxeamos." Además, existe un "grillete" del siglo veintiuno llamado el teléfono celular. Ya no se corteja a la usanza de siglos anteriores sino que se corteja por la "Internet." Navegamos sin mojarnos con el uso de la misma. ¿Cómo cambia esto nuestra cultura y nuestra forma de ver y analizar las cosas? Nuestras próximas generaciones podrán sumar y restar sin necesidad de una calculadora o computadora? Ya no tendremos que usar los dedos de las manos para aprender a sumar y restar como cuando éramos niños? ¿Nuestras culturas cambiarán radicalmente? ¿Oiremos la misma música, la salsa o el son cubano? ¿Inventaremos nuevos instrumentos, o solo se oirán los digitalizados? ¿Dejaremos de sembrar en la tierra? ¿Continuarán las guerras biológicas y las armas nucleares? Solo el tiempo responderá estas preguntas.
Por tanto, hay que crear consciencia de que el uso de la tecnología tiene que ser en bien de la humanidad y en la conservación de nuestra cultura y de nuestros valores, no importa el país que sea. Tenemos que conservar la ética, aunque no nos veamos por la "Internet."
Necesitamos conservar, preservar y defender la paz, aunque no tengamos fronteras comunes; seamos países desarrollados o menos desarrollados y respetar esas diferencias. Tenemos que usar la tecnología a nuestro favor para preservarla.
Enlaces:
www.sant-cugat.net/laborda/513TECNO.htm
www.clarin.com/diario/2005/03/06/sociedad/s-05301.htm
www.hipersociologia.org.ar/catedra/material/Castellsprol.html
www.utn.edu.ar/aprobedutec07/docs/49.doc
Tolaba Abel Andrés
Internet para todos?
La tecnología “es un conjunto de saberes que permiten fabricar objetos y modificar el medio ambiente incluyendo plantas y animales, para satisfacer las necesidades y los deseos de nuestra especie.”
El término ha evolucionado a lo largo de la historia, junto con su esencia tanto que hoy puede ser considerado como una disciplina asociada directamente con el desarrollo de procesos tendientes a mejorar la eficiencia, rendimiento y practicidad de productos desde y hacia distintos ámbitos.
Así su avance ha propiciado el desarrollo de numerosos aspectos económicos, culturales y sociales ha permitido la integración de productos que hasta ahora funcionan de manera diversificada, es menester también destacar que en algunos aspectos ha crecido de modo desparejo.
En general la tecnología o las aplicaciones que surgen de ésta, están dirigidas a personas “normales” es decir a quienes pueden desenvolverse y desarrollan sus actividades sin mayores problemas desde lo motriz, lo visual o del habla.
Nuestra sociedad se conforma de personas con los mismos derechos y casi todas con las mismas obligaciones. Existe un gran sector que no tienen acceso a las bondades que la tecnología ofrece, y es el caso de los discapacitados que debido a sus limitaciones sea en cualquiera de las causas citadas.
Así como se desarrollan tecnologías tendientes al uso y al consumo de un gran masa de personas, hay empresas u organizaciones que están abocados a desarrollar productos, accesorios y dispositivos, que ayuden a mejorar su calidad de vida.
El Banco Mundial ha informado que en América Latina y el Caribe existen alrededor de un millón de personas con algún grado de dificultad y las nuevas tecnologías deben incorporar a ellos. Si bien en varios países de América están realizando ensayos, aún queda un gran camino para incluirlos y brindarles una verdadera ayuda para el mundo laboral y por una vida más digna.
En España, hay Instituciones que han contemplado la educación de las personas con discapacidad, así por ejemplo la Universidad de Zaragoza, el grupo de Robótica, Percepción y Tiempo real de la Universidad de Zaragoza y del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón tiene a su cargo el desarrollo de una silla de ruedas robotizada con el propósito de brindarle comodidad y le permita movilizarse en algunos casos sin la dependencia de otra persona.
Se han inventando herramientas al alcance de estas personas, tal es el caso de la informática para personas con capacidades diferentes, ciegos, minusválidos, con el propósito de incluirlos en este proceso de tecnificación.
Carlos Colina afirma “los usuarios tienen cierto poder en sus manos.” Pero es relativo, en todo caso pueden llegar a tenerlos, pero no es el caso de los discapacitados, por cuanto ellos no pueden decidir sobre los usos de la tecnología sino a través de otras personas, finalmente sentencia que “la historia de la comunicación muestra que existen diferencias abismales entre virtualidad y realidad.” Ese abismo se traduce en la realidad concreta, los equipos de comunicacion para discapacitados aún esta "en pañales".
Internet representa "una herramienta accesible a todos", pero esta afirmación es solo un slogan por cuanto las barreras para las personas especiales están instaladas desde su producción, edición y diseño; al momento de crear o inventar solo se piensa en un destinatario modelo, no se piensa cual serán las necesidades de los distintos sectores, sino en producir un gran el impacto de la masa poblacional. Menos aún se piensa en los textos, los contenidos o las imágenes, ni en las alternativas posibles de enlace y menos aún en las posibilidades de interacción que esta gran red puede brindar. Si bien en hay países en los cuales se estudiando y analizando de ampliar el uso de Internet entre esta gran población, son mas los que aun no cuentan con oportunidades de acceso.
Hay personas con deficiencias visuales y al parecer han quedado fuera del alcance de todos los textos e imágenes que hoy circula por el ciberespacio, si bien se han diseñado lupas o pantallas que favorezcan la visión, son mas los discapacitados que no pueden utilizarlos aún. Hay quienes padecen de ceguera total y para ello existen sintetizadores de voz, Mouse, teclados especiales o displays de braille y otras herramientas útiles, pero aun no se han diversificado, su uso es restringido.
La Red de redes ha venido a dar respuesta a muchos aspectos del conocimiento de una gran parte de la población mundial, pero aún existe una gran brecha entre lo que el usuario necesita, incluido esa persona especial. Todas las innovaciones que impacten en la vida cotidiana de este amplio sector deberían estar dirigidas a mejorar su conocimiento, su entretenimiento permitiendo de esta manera una mejor inserción social y cultural.
Es necesario que se desarrollen softwares con contenidos y herramientas específicas destinados a las personas discapacitadas y ponerlas a disposición de los gobiernos o de las organizaciones que luchan por su bienestar.
Simultáneamente el fenómeno de internet se ha unido a la red de las telecomunicaciones, el teléfono, la televisión, el periódico digital, los celulares y en esos aspectos los discapacitados están en desventaja por cuanto son recientes las innovaciones surgidas.
Andrew Feenberg plantea “la tecnología puede ser y configurada de un modo tal que reproduce el dominio de pocos sobre muchos.” “El ejercicio del poder técnico concita resistencias de un nuevo tipo, inmanentes al sistema técnico unidimensional. Los excluidos del proceso de diseño finalmente toman nota de las consecuencias indeseables de las tecnologías y protestan.”
Para concluir es necesario recalcar que el ciberespacio nos invadió a todos, y de alguna manera los que nos consideramos “normales” estamos incapacitados para asumir, asimilar lo que internet nos brinda, solamente utilizamos una porción de ella y huimos cuando nos piden que expliquemos como funciona una tecnología fusionada con otra. Yo opino que nos sorprendió, no alcanzamos a aprehender todo su funcionamiento y ya surge una nueva herramienta, que nos obliga a estudiar, valdría esta reflexión: “cuando aprendemos todas las preguntas, nos cambian todas las respuestas.”
De todas maneras soy optimista en cuanto a los avances tecnológicos y a las innovaciones que en el campo de la discapacidad se están llevando a cabo, y no tan solo en el ámbito de internet sino en todas las áreas y fundamentalmente en el ámbito de la medicina que en lo mediato brinde soluciones definitivas a muchas personas que lo necesitan y que tal vez con la ayuda de la ciencia puedan tener acceso a una vida feliz.
Teonila Corimayo
Bibliografía y fuentes consultadas:
Carlos Colina: Comunicación: Sistemas tecnológicos en la flecha del tiempo.
Héctor Schmucler: Unidad 5. En: Memoria de la Comunicación., Biblos. 1997.
Andrew Feenberg. Teoría Crítica de la Comunicación. Simon Fraser University. Canadá.
www.lanación.cl
www.idg.es
www.wikipedia.org
www.rae.es
sábado, 21 de junio de 2008
De la tinta a la impresora!
Desde la invención, el libro ha representado la transmisión de la información, sea en cualquiera de sus variantes, folletos, periódicos, etc, han sido y son instrumentos de cultura de las sociedades. Esas sociedades se han complejizado con el tiempo, los procesos comunicativos y la irrupción de las tecnologías han abierto alternativas para la forma de transmitir la información.
Aunque el texto escrito no ha sido reemplazado, ni desplazado ha cobrado otra importancia, es decir la letra escrita ha permanecido a pesar del cine, la televisión o la radio, se ha diversificado en otros soportes.
El almacenamiento de la información en papel, en soportes magnéticos, ópticos, en películas dio origen al Internet. En este ámbito es donde aparece el hipertexto, permite introducir texto dentro de otro texto, permitiendo el uso de la tecnología. Hay ventajas y diferencias entre ambos, la estructura de la información, tipos de soporte, modos de lectura, aspectos relacionados con el contenido y uso.
Así por ejemplo en un soporte libro donde la estructura es secuencial y ordenada, que permite una lectura, que posee una tabla de contenidos, imágenes estáticas, es portátil y puede leerse en cualquier lugar; el hipertexto su soporte es electrónico-digital, para leer es necesario tener una pantalla y su forma de acceso es mediante la navegación, en cuanto a su texto o imágenes pueden ser dinámicas, interactivas con posibilidades de audio, en cuanto a su transporte, es necesario contar con un dispositivo o un computador y se debe contar con una conexión multimedia.
El aspecto tecnológico ha permitido el desarrollo del hipertexto, a las redes digitales y más aun a las redes telemáticas.
Es de destacar que el hipertexto permite ingresar a dos textos o más de forma simultanea, cuando las notas, las referencias, glosarios, anexos, etc. De alguna manera permite agrupar conocimientos sin descartar, a los libros impresos.
La introducción del hipertexto ha venido acompañada con otras formas de producción, de escritura y de lectura, del tratamiento de la información que muchos estudiosos denominaron la sociedad de la información, por su forma digital o electrónica.
Piscitelli asocia al libro con el alma, con el pensamiento, con la fuerza vital, aspectos que la tecnología los absorbió con nuevos conceptos la multidimensionalidad, la interacción, inteligencia artificial. Conceptos que Platon, Horacio o Shakespeare no hubieron soñado, aunque sus palabras escritas han quedado selladas por los siglos.
La forma tradicional de escribir, la importancia de la caligrafía para anidar los mensajes de la mente eran determinantes. La lectura disciplinada y ordenada determinan un estilo de vida, estaba ligada a la elevación del espíritu a la oración.
“La alfabetización permitió el procesamiento de la información en el espacio psíquico del libro. El valor de la letra se articuló en la producción de mentes letradas.”
“El procesamiento electrónico de la palabra nos hizo ingresar a una mundo de distinciones y de operaciones cognitivas, generando un espacio psíquico inconmensurable con la cultura del libro.”
La instalación de la palabra digitalizada marca un cambio en el proceso de alfabetización y en la forma de pensar.
Los códigos generalmente están ligados a la velocidad y a la conveniencia del escritor. La pluma ha sido reemplazada por la impresora.
Pensamos que la intromisión de la tecnología debe considerarse como una constante superación del hombre que no se contenta con los resultados obtenidos con un determinado producto, sino que sigue investigando y buscando nuevas aplicaciones y posibilidades de mejora y paulatinamente su reemplazo.
En el caso de los libros tanto su formato tradicional como los nuevos no dejan de impregnarnos con su sabiduría. Ambos colaboran en la formación de nuestro conocimiento, nuestros modos de percibir y nuestro ser en el mundo. Independiente de sus pro y sus contras, hay lugar para la coexistencia de los dos. Aunque el debate sobre la conveniencia de uno o de otro, su avance no se detendrá porque ya existe una necesidad de adecuación de la forma de producir, de editar y de difundir los conocimientos que se generan, y por ahora el papel no esta en el olvido, y su uso dependerá de los límites que en el transcurso nos imponga.
En cuanto a la digitalización de las letras también será siendo útil siempre no acabe con nuestra curiosidad y con nuestra capacidad de conocer y de acumular saberes necesarios para desenvolvernos en esta sociedad de la información.
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