Los efectos de la globalización ofrecen perspectivas útiles por las cuales se puede evaluar el impacto de la cultura en el desarrollo nacional e internacional. La globalización no sólo aumenta la sensibilidad hacia las diferencias, sino también hacia las interdependencias. La tecnología une al mundo de muchas maneras. El dinero, las ideas, la información, el conocimiento y las imágenes se mueven a través del mundo casi instantáneamente. Cada momento en la historia y la complejidad de la vida social se abren a una pluralidad de interpretaciones que suceden dentro de distintas trayectorias. Esta diversidad prueba la capacidad de la sociedad. La cultura cambia en respuesta a las estrategias de la gente para adaptarse. El propósito de este ensayo es exponer el concepto de la cultura y su rol en la era tecnológica, y examinar su relevancia en el desarrollo económico y social del mundo.
La tecnología, como parte del ambiente humano, está siempre ligada a la cultura. Esta no solo incluye métodos de sobrevivencia y de producción, sino también la creación del lenguaje, de los sonidos, del arte, etc. Su naturaleza es ambivalente, pues acelera la transferencia de información y de conocimiento, y crea nuevas preocupaciones y problemas como lo son la amenaza de las armas nucleares, la erosión del ambiente y el uso de los "clones." Los medios de comunicación en masa y la computadora, unen al mundo a través de sus redes, pero eliminan lo que es específico y retan la sobrevivencia de las culturas que son el corazón de todas las sociedades.
La cultura abarca símbolos, significados, valores, instituciones, conductas y todos sus derivados, que caracterizan a una población humana identificándola y distinguiéndola de las demás. La palabra cultura lleva consigo su propio peso de asociaciones en lenguajes y tradiciones diferentes. Las culturas poseen: Un sistema de valores significativos (que le dan significado a la existencia en su totalidad) y normativos (que proveen reglas de conducta de cómo vivir la vida); una base compartida (territorio común, historia, lenguaje, raza o antepasados), que identifica a la gente como miembro de un grupo; y la voluntad o decisión de ser identificado primeramente como miembro de esa comunidad.
Por lo tanto, la cultura suple identidad, provee un sistema de significados y asigna un lugar a sus miembros en el esquema total de las cosas. Lo importante no es entender lo que es la cultura sino cómo las personas usan el término en el discurso contemporáneo. Hay un consenso claro de que la cultura tiene que tener una influencia definitiva y bien fuerte en el diseño y el uso de la información, en los sistemas de comunicación y de aprendizaje, así como en su manejo, aunque no haya investigaciones identificables en estas áreas. En todas las áreas de la actividad humana, la conducta de las personas está afectada por los valores y actitudes que tienen y las normas que los rodean. Cuando los valores están ampliamente compartidos por un grupo de personas, éstas están provistas de mecanismos comunes por los cuales pueden entender e interpretar su mundo.
La cultura es más que una abstracción, consiste también de un sistema de símbolos distintivos junto con artefactos que capturan y codifican las experiencias importantes y comunes de un grupo. Significados simbólicos distintivos e importantes y valores se desarrollan alrededor de la información, de su uso y de su estructuración en cualquier grupo cultural. Cuando el acto de diseño estructural traslada la información en productos o artefactos de aprendizaje, ese artefacto incorpora influencias culturales como el punto de vista del diseñador instruccional, sus valores, ideologías, cultura, clase social y género y su compromiso con un paradigma en particular. Todos estos factores culturales que interactúan tienen una importancia particular para la difusión y la eficacia en el uso de la información, la comunicación y los sistemas de aprendizaje como la "Web" o red electrónica, y los productos y materiales de aprendizaje provistos en esos sistemas.
El desarrollo humano completo es imposible si sus valores esenciales son excluidos.Los logros económicos, políticos, técnicos y culturales no agotan los triunfos creativos de los cuales los seres humanos son capaces. Antes se creía que las diferencias culturales se desvanecerían con la embestida de la modernización. Pero la globalización ha sido acompañada del resurgimiento de las tradiciones culturales locales y de la creciente comprensión de que hay algo más para las sociedades y la conducta humana que la tecnología y la economía. Las culturas locales juegan un papel importante en guiar la acción humana y en mantener unida a la sociedad.
En el sistema global donde las distintas culturas y lenguajes separan al mundo, la tecnología es un elemento cohesivo poderoso que las une. Como la tecnología es un sistema de símbolos potente, es potencialmente una forma de comunicación efectiva. Personas que no pueden hablar el lenguaje de otras personas, pueden intercambiar, entender y aprender de los sistemas y diseños tecnológicos de otros. El enfocarse en la competitividad nacional o individual no va a conducir, a largo plazo, a motivar el aprendizaje y a promover logros.
Algunas veces se piensa que la tecnología nos guía directamente hacia beneficios humanos. Se confunde el progreso tecnológico con el progreso humano. Esas técnicas de solución de problemas usando la tecnología muchas veces ignoran la cultura, la política, la economía y lo irracional. Al concentrarse en resolver el problema, se desenfatiza en las interacciones humanas y en los procesos sociales de definir los deseos y las necesidades y promocionan la idea de que la tecnología nos lleva directamente a mejorar a la humanidad.
El conocimiento tecnológico en sí no es suficiente, lo que es crítico son las metas, los valores y los principios para los cuales el conocimiento es usado. Hay que reconocer que sin humanidad y sin valores no puede haber aprendizaje verdadero ni desarrollo de la sabiduría.
La meta final de la educación tiene que ser una sociedad más justa, equitativa y participatoria, no una sociedad de individuos más proficientes técnicamente. Hay que promover la capacidad de las personas de ser seres pensantes, que sean capaces de criticar y de retar, de crear y de superar. La enseñanza de la tecnología debe centrarse en el amor por los seres humanos y no meramente en el esfuerzo de extender las habilidades humanas y su dominio sobre la naturaleza.
Conclusiones
Cada día la tecnología demanda más de nuestro tiempo y de nuestras prioridades, distorsionando las relaciones de nuestro mundo. La sociedad aprecia los beneficios de la tecnología de "Internet (mejores servicios de salud, acceso rápido a la información, oportunidades de entretenimiento, sistemas de información para personas con impedimento) pero se preocupa por el lado negativo potencial de la tecnología (pérdida de privacidad, pérdida en destrezas de comunicación interpersonal y páginas electrónicas que promueven la intolerancia y la violencia).
Hoy día el uso de las computadoras está creando nuevos valores y nuevo lenguaje. El lenguaje técnico de las computadoras cambia nuestro argot o vocabulario rutinario. Ya no conversamos sino que "chateamos," no imprimimos sino que "printeamos," ya no enviamos documentos por medio de facsímiles sino que "faxeamos." Además, existe un "grillete" del siglo veintiuno llamado el teléfono celular. Ya no se corteja a la usanza de siglos anteriores sino que se corteja por la "Internet." Navegamos sin mojarnos con el uso de la misma. ¿Cómo cambia esto nuestra cultura y nuestra forma de ver y analizar las cosas? Nuestras próximas generaciones podrán sumar y restar sin necesidad de una calculadora o computadora? Ya no tendremos que usar los dedos de las manos para aprender a sumar y restar como cuando éramos niños? ¿Nuestras culturas cambiarán radicalmente? ¿Oiremos la misma música, la salsa o el son cubano? ¿Inventaremos nuevos instrumentos, o solo se oirán los digitalizados? ¿Dejaremos de sembrar en la tierra? ¿Continuarán las guerras biológicas y las armas nucleares? Solo el tiempo responderá estas preguntas.
Por tanto, hay que crear consciencia de que el uso de la tecnología tiene que ser en bien de la humanidad y en la conservación de nuestra cultura y de nuestros valores, no importa el país que sea. Tenemos que conservar la ética, aunque no nos veamos por la "Internet."
Necesitamos conservar, preservar y defender la paz, aunque no tengamos fronteras comunes; seamos países desarrollados o menos desarrollados y respetar esas diferencias. Tenemos que usar la tecnología a nuestro favor para preservarla.
Enlaces:
www.sant-cugat.net/laborda/513TECNO.htm
www.clarin.com/diario/2005/03/06/sociedad/s-05301.htm
www.hipersociologia.org.ar/catedra/material/Castellsprol.html
www.utn.edu.ar/aprobedutec07/docs/49.doc
Tolaba Abel Andrés
jueves, 26 de junio de 2008
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